Las habilidades necesarias para ser Technical Lead




La industria del desarrollo de software ha crecido exponencialmente en los últimos años, junto con esto también se han ido diversificando los roles y especialidades de los talentos. Dentro de los posibles caminos para formarse e ir escalando está el liderazgo, una opción que cada vez más personas eligen para desarrollarse profesionalmente.


El rol de Líder Técnico se ha vuelto indispensable a la hora de crear servicios y productos ya que es el responsable de la calidad de estos. Si bien establece una visión técnica con el equipo, sigue estando ligado al código, por lo que requiere de una combinación equilibrada entre habilidades duras y humanas para destacar.


Liliana Castellanos, Technical Lead de Imagemaker, nos cuenta desde su experiencia qué elementos hacen la diferencia a la hora de ejercer este rol.


1. Visión del producto


Empecemos por sacarnos del chip el “si no se escribe, no se hace”. Debemos tener en cuenta que las historias de usuario son una guía a la hora de desarrollar, sin embargo, la mirada estratégica del Líder Técnico debe saber ver más allá, tener una comprensión macro del titular pero ser más profundo en el proceso entero y la arquitectura del producto.


Muchas veces solo piensa en la interfaz y se olvida del proceso, de la necesidad de que el proyecto sea un conjunto de pasos lógicos. Poder entender y desglosar cada elemento de un flujo puede dar la visión hacia dónde va el producto.


2. Comunicación asertiva


Lo más importante es tener la capacidad de transmitirle al equipo la estrategia. Pero también es clave poder comunicarles las mejoras, dándoles a entender el beneficio que podría traer al proyecto, no solo porque sí.


Claro, que en este punto se deben tener conocimiento de patrones de diseño, arquitectura y código para poder detectar dónde están los puntos a mejorar. A mi equipo siempre le digo “Un código bueno es un código simple” porque así todos lo podemos entender, ya que todos y cada uno somos importantes. Además, le damos continuidad al desarrollo y evitamos los errores.


3. Delegar es el mejor aliado


Es una de las prácticas que separan a un jefe de un líder. Es una tarea desafiante, ya que se debe tener la capacidad de detectar las fortalezas en cada uno de los que componen tu equipo. Para poder trabajar de manera cohesionada hay tres elementos: primero trabajar de forma ordenada y simple para que todos puedan entender los códigos. También acompañarlos en todo el proceso, estar presente para ellos, ser uno más. Por último y no menos importante es tener información transparente que permita estar alineados.


Para Liliana “Cuando compartes con el equipo y se eliminan las jerarquías, aumenta la lealtad. Todos somos un solo equipo, no hay divisiones, solo tareas diferentes.”


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